Neil French
- ¿Cuál es su opinión acerca de las campañas de Bien Público?
- Es una pregunta muy general para la cual no existe una respuesta de carácter general. El medio que se utiliza para la publicidad ha decaído considerablemente porque se ve al Bien Público como una oportunidad para producir avisos de mala calidad que pueden ganar premios pero tienen escasa relevancia en la causa que procuran promover.
Por otro lado, las campañas que se hacen con el corazón y dirigidas hacia una cliente comprometido con las mismas son, sin lugar a dudas, de valor incalculable.
- ¿Tiene conocimiento de algunas campañas de buena calidad?
- No muchas. Se invirtió una gran producción para la campaña ‘Amigos de la Tierra’ y aún para ‘Amigos del Planeta’, las cuales fueron no muy creíbles en el mensaje que transmitían. Mire los premios que recibieron.
Indra Sinha hizo un trabajo increíble para los Kurdos hace muchos años y todavía representa un ejemplo por excelencia.
Con humildad puedo decir (y lo digo de esta manera porque es un ejemplo de lo cual estoy seguro), que nuestro trabajo para colaborar con el gobierno de Camboya, tendiente a detener el tráfico de cabezas de estatuas de Buda provenientes de Angkor Wat, fue un éxito y recibió un premio en dinero en efectivo que donamos a las instituciones de caridad en la propia Camboya.
No tengo idea de los resultados, pero muchos de los trabajos de Amnistía Internacional me afectan personalmente.
- ¿Usted cree que la publicidad, hoy en día, puede realmente cambiar la manera de pensar de la gente?
- Por supuesto que sí. Es por ello que se hace. Vendemos autos y copos de maíz cambiando la manera de pensar de la gente.
- ¿Hay espacio para la publicidad humorística cuando se tocan temas serios que tienen relevancia mundial?
- Probablemente no. No hay nada divertido en la hambruna o la tortura. El fascismo flagrante de lo ‘políticamente correcto’ constituye, por el otro lado, un flagelo y una gran amenaza para la libertad mundial en su sentido más amplio y debe ser ridiculizado con todos los medios que se disponen. El problema consiste en que no hay clientes porque ningún medio se atrevería a mostrar la publicidad y los jurados estarían muy temerosos de otorgarle algún premio.
El periodismo comprometido y valiente es el medio más indicado que la publicidad para ello.
Es relativamente un ‘negocio’ fácil convencer a la gente de lo obviamente malo pero enfrentar a la caza de brujas; orquestada, promovida y organizada por el gobierno que pretende proteger a las ‘minorías’ pero que en realidad destruyen los principios de la democracia; es un trabajo muy difícil en conjunto. Los publicitarios actúan correctamente al decirle a la gente lo que desean escuchar pero no realizan un buen trabajo al promocionar puntos de vista que no son muy populares entre la audiencia.
- ¿Deberían las agencias trabajar alguna vez a título gratuito?
- Por supuesto. Porque no?. Las agencias llevan a cabo producciones para (créame) Burdeles para Perros y para numerosas escuelas de enseñanza de karate y salones de belleza que no pagan por lo que es mejor que dediquen el tiempo y los esfuerzos en algo que pueda hacer una diferencia positiva en el mundo aunque sea pequeño. Creo que fue Beaumarchais quien dijo que ‘es en una buena acción, aunque sea fútil o ridícula, donde yace la salvación de todos’.
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